He tenido la suerte una vez más, de participar de la Semana Cultural Extremeña que en su edicción ´número veintinueve, ha organizado el Centro Extremeño de San Sebastián.Quizás es un poco pesado salir de Azuaga el viernes por la mañana para llegar a San Sebastián por la noche, y hacer el domingo la misma operación para volver; pero vale la pena.
Los del Centro Extremeño, como siempre ¡fantásticos! Bien organizados, haciendo cada uno su trabajo y atendiendo a todos los que por allí andábamos.
La Semana Cultural la realizan cada año con motivo del día de Extremadura, y procuran dentro de sus medios y sobre todo con su esfuerzo, hacer que Extremadura esté presente durante una semana en la hermosa ciudad de la Concha, para ello, durante una semana, en la Casa de Cultura del barrio, hay una exposición de artesanía extremeña, pintura, libros, manualidades de costura y bolillos. Esta exposición está abierta desde el 7 al 15 de Septiembre.
El dia 8 realizan los campeonatos de Rana, Bote y Toca, que son juegos tradicionales de Euskadi, seguidos de un recital de poesía. Para adornar las actividades, nada mejor que un buen vino extremeño para todos los asistentes.
El 9 deSeptiembre, sacan a su virgen que preside el salón de Actos del local, y la llevan a una iglesia cercana donde hacen la misa. Es curioso ver a un buen número de extremeños por las calles de uno de los barrios de San Sebastián –Itxaurrondo-, llevando una virgen morena en andas.
No se olvidan de los niños, que el día 10 tienen su día con una chocolatada, y así poco a poco se van integrando en el centro que han creado sus padres y abuelos. Pequeños vascos, que además de su tierra, tendrán otra a 1000 kilómetros. el día 11, toca examen de concimientos de Extremadura con un concurso que lleva ese nombre, y el día 12, no podía faltar la gastronomía extremeña a través de un concurso.
Ya cercano el fin de semana, el jueves, día 13, actuó una Coral Vasca, y el viernes el Grupo de Teatro extremeño “La Botika”, representando teatro de vanguardia y evaporando las pocas ideas que podían quedar de que en Extremadura, somos unos mojigatos. El sábado además de la Conferencia que ofrecí ante unas cien personas sobre la Extremadura del Siglo XXI, había actuación en Tolosa del Grupo de Folclore del Centro -los vimos en el Capitol de Azuaga-, y ya por fin el domingo, el Grupo de folclore de Moraleja y el del Centro, pusieron color a la clausura de la Semana Cultural, todo ello, acompañado de una exposición y venta de productos extremeños en los soportales de la calle donde está ubicado el Local Social.
Esta gran embajada extremeña la forma todo el enjambre de socios y directivos, a los que ves trabajar para que todo salga bien. Los ves con alegría, sabiendo que gracias a ellos, Extremadura, esa tierra en la que no tuvieron la oportunidad de vivir, está presente allí durante todo el año, y en esta semana mucho más.
Lo curioso es que la mayoría de socios del Centro Extremeño de San Sebastián, al igual que en otros Centros, llevan más de treinta años viviendo allí, por tanto no se puede hablar de un sarampión pasajero, sino de algo más profundo, que es el derecho a continuar sintiéndose extremeños.
Así que es fácil entender, como al hacer 2000 kilómetros en tres días no se siente cansancio, sino admiración por el trabajo desinteresado que realizan miles de hombres y mujeres por Extremadura, desde las más de cien Asociaciones que existen.